NOTA DEL AUTOR
Dedico el presente texto a los lectores de blogs, remolachos, socialistas, derechistas, trabajadoras sociales, señoras de alta sociedad, pero, sobre todo, a las personas de mente abierta y a quienes definen su postura como “de centro.”
Atentamente,
Andrés Alejandro Paniagua (andy_mostwanted)
Falsos extremos
Los falsos extremos tan solo permiten establecer un centro difuso y carente de significado. No son necesarios un límite inferior y uno superior de los que tomando el centro, se establezca como la verdad o el más correcto curso de acción. No propongo con esto que se deba ser obstinadamente terco, negando o tomando como falsa cualquier idea que no pueda ser contenida en nuestro limitado sistema de pensamiento.
Lo que quiero decir es que la búsqueda de la verdad no es tan simple como hablar de “equilibrios,” o ser de “mente abierta.” Esto solo lleva a no definir conceptos e ideas, a resignarse a no buscar la verdad que, aunque nuca se agota, debe buscarse ¿Y cómo ha de buscarse, si no se ha de buscar el difuso centro de dos extremos, como el bien y el mal, o el liberalismo y socialismo? Con una serie de interrogaciones que pasen de ser generales a específicas y luego más específicas aún.
Quien no está dispuesto a proponer, a generar y producir ideas, que no diga que el “centro” es la salida. Que no defina dos posturas ya existentes sustancialmente diferentes entre sí como sus extremos, y alce la voz con el pecho henchido, afirmando que encontró la verdad (o el equilibrio). Cuando se le cuestione, probablemente se limitará a decir que puesto que tanto la primera postura, que estableció como límite inferior, como la segunda, que vendría a ser el límite superior, tienen defectos; la postura más correcta o menos errada está justo a la mitad de la distancia entre los puntos A y B. Si se piensa detenidamente, la postura del punto A y la del punto B no son, en realidad, extremos. Son dos posturas diferentes, y la postura C no debería deducirse buscando el mentado punto medio entre ambas. Si resulta que la nueva postura, la que debería plantear el que está inconforme con los falsos límites, comparte elementos tanto de uno como de otro límite falso, eso no implica que buscar el centro sea un método aceptable para buscar verdades. Afirmo que, si resulta que un planteamiento comparte elementos de posturas antiguas, no significa que esté en el “centro,” ni que las posturas de las que toma prestados algunos elementos necesariamente deban reducirse a dos. Con esto, confirmo mi idea, pues el pensamiento del hombre libre y verdaderamente filósofo no debe subyugarse. Si un hombre, al analizar lo que ya fue pensado, está inconforme, que no busque falsos límites. Que, en su lugar genere, sea con métodos y procesos ya establecidos, como la lógica clásica o el método científico, o con métodos que él mismo diseñe, sus propias ideas.
No lo logré convencer de postearlo por el mismo, pero… ahí está